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valentinamotto
26 sept 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivié · Acompañante terapéutica: Valentina Motto En el encuentro con Graciela me contó que se sentía mejor porque había llamado a su hermana y habían estado hablando. Si bien no tocaron el tema de lo que pasó, ella prefirió también que sea así, menciono que se sentía mejor al respecto. Así mismo el encuentro transcurrió después de mucho no hacerlo, en Don Blanco (queda a 1 cuadra y 1/2 de la clínica). Como es de costumbre, ella pidió la carta y miro los precios. Como si de alguna manera ello condicionara lo que fuera a pedir. Se decidió por una factura, la cual le gusta elegir. Le aviso al mozo que iría a hacerlo, esperando que el mozo la acompañara, pero no lo hizo. Por lo tanto Graciela se quedó frenada un segundo pero luego fue sola. Cuando volvió me dice feliz que me iba a sorprender por lo que se había elegido. Tomamos el café y nos dispusimos a leer del celular, ya que esta vez me había olvidado el libro. Pusimos a navegar por Instagram en busca de noticias de la Reina Isabel II, ya que manifestó que el tema de la realeza le gusta mucho. Después de un rato me dijo "bueno ya está", haciendo alusión a que no quería que siguiera leyendo. Ya era la hora de volver. Fuimos hasta la clínica. Nos despedimos con un beso hasta el próximo encuentro
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valentinamotto
20 sept 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivié · Acompañante terapéutica: Valentina Motto El martes la encontré a Graciela "no muy bien" según expresó. Me contó que había llamado a su hermana para contarle que había sacado turno con el médico (el cual vamos a ir juntas esta semana), y su hermana se enojó. Solo decía eso por lo que le pregunté cual era el enojo ya que no entendía, pero ella decía que tampoco entendía cual había sido el enojo de la hermana. Que quizás fue porque sacó un turno sin avisarle pero que por eso la llamaba para "consultarle". Estuvimos hablando y le dije que quizás si había sido su hermana quien siempre se encargaba de todo lo de ella (Graciela asintió) se podía pensar que su enojo venía por el lado de que Graciela ya no estaba dependiendo de ella para tomar la decisión de ir al médico. Me dijo que sí, que podía ser. Resalté el hecho de que está buenísimo que vaya ganando autonomía de a poquito y se pueda encargar de hacer eso. Y ella resaltó que sí, que quiere estar bien y salir adelante por eso está conmigo (haciendo referencia al acompañamiento). Seguimos hablando y terminó expresando que no iba a llamar a su hermana para que el enojo de ambas disminuyera. Después seguimos conversando. Continuamos con la lectura del libro en ambos encuentros. Expresa que el libro le gusta y nos reímos cuando me tocan palabras en inglés, al no ser mi fuerte, las pronuncio y ella me ayuda o me corrige. Se la ve contenta y entretenida. También tomamos el café, que nunca falla. A veces lo quiere acompañar de un croissant aunque la última vez estaba en duda porque considera que está muy caro. Por lo que no lo pide y me pregunta que pienso. Le digo que si no sale nunca y su única salida es esa (con la psicóloga también va pero no se si come algo), que puede darse el gusto si tiene ganas de hacerlo. Me agradece por haberla ayudado a tomar la decisión. Lo gracioso vino después cuando le dijeron que no había, "al final la decisión se tomó sola si no hay" me dijo y se reía. Ese día nos convidaron con trufas. Trajeron 3. Me convidó, y cuando quedó 1 sola, justo estaba leyéndole y me interrumpió para preguntarme si quería compartirla. Nos despedimos de los encuentros con un beso y con "saludos a tu familia" de parte de Graciela
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valentinamotto
09 sept 2022
In GRACIELA VIVIÉ
•Paciente: Graciela Vivie •AT: Valentina Motto A grandes rasgos fue una semana muy divertida con Graciela. Ella hace siempre enfasis en aconsejarme que ”tengo que formar Una familia y que seguro así va a ser”. Cuestión que ya habíamos hablado la semana que pasada y ella mencionó que había estado enamorada de una persona. Pero no dio más detalles de los que mencioné. Cuestion que estábamos en el café de la esquina y de repente entra un chico. La miro a ella y veo cómo lo miraba. Después me pregunta si yo lo había visto, que era un lindo chico. Le dije que no, que no había prestado atención y me dijo “estuviste lenta, así no vas a conseguir nunca un novio” y le dije fuiste más rápida que yo, te vi. Y empezó a reír y a bromear con eso. Le dije que a ella le íbamos a conseguir uno y que íbamos a salir a dar vueltas manzanas a ver qué veíamos. No paraba de reír. Después fuimos al baño y riendo me dijo que tuviera cuidado al salir porque quizás no la encontraba, que por ahí se iba con alguien. Hoy (jueves) pasó lo mismo. Siguió bromeando al respecto de que tengo que mirar más, lo mismo le dije a ella. Pero antes de eso, noté que estaba preocupada, como desconectada cuando le hablaba. Le había preguntado cómo estaba, a lo que respondió que bien. Por lo que quería dejarle espacio para que cuando lo sintiera me contara y confirmar así (o no) mi sospecha. Es lo que sucedió. Previo a ello me dice que estaba preocupada porque había sacado turno para el médico, para consultar del malestar en su oído (ya viene hace un tiempo con eso), pero que el turno es el viernes por la mañana. A lo cual le ofrecí cambiar el acompañamiento del jueves al viernes. Me pregunto si no era molestia y se sintió aliviada porque decía que nadie podía acompañarla y eso la tenía mal. Luego me siguió contando que hablo con la hermana la cual se molestó “por no consultarle”, hablaba bajito y no terminaba de comprender porque no lograba hilar las frases. Por lo cual le pregunto que fue lo qué pasó, que no comprendía el enojo de su hermana. Y ahí me termina de decir que fue porque Graciela saco ese turno con el médico sin consultarle pero ella dice que la llamó por ese motivo. A lo que le dije que estaba bien que le avisara pero que también que sacara turno si así lo sentía, siendo que venía con ese malestar. Me dijo que tenía razón pero que no quería hablar más del tema. Entonces le pregunté de que quería hablar y se rio. Terminamos hablando del clima, de su compañera de cuarto que se está por ir, entre otras cosas. Al finalizar el encuentro, la acompañó como siempre hasta la clínica. Me saluda y me agradece diciendo que se sentía mucho mejor después de nuestro encuentro. Nos despedimos con un beso y “buen fin de semana”
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valentinamotto
02 sept 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Ayer nos reencontramos con Graciela después de una semana. Por motivos personales no pude asistir, por lo cual al verme fue lo primero que me pregunto. Le comentaron que no iba por "temas familiares" y se mostró preocupada por ello. Le conté lo que había pasado y me dio palabras de aliento y contención para seguir adelante. Me contó igualmente que el martes festejo su cumpleaños. Se la notaba muy feliz al respecto. Me contó que su amiga Graciela paso a buscarla por la clínica y junto a su prima Ines y las demás amigas se fueron a merendar a la esquina donde solemos ir juntas. Las amigas le llevaron una torta y hasta "sopló las velitas y pidió 3 deseos". Uno de ellos era un novio, entonces le dije que íbamos a salir a dar vueltas para conseguirle un novio. No paraba de reír. Después me dijo que no, que era un chiste, que no había pedido eso. Pero siempre hace énfasis en la familia, en frases como "el día que me case", que si bien tienen un tono bromista, le permitió preguntarle (después de tanto porque considere que algo de la transferencia ya instaurada permitía hacerlo), si ella alguna vez había tenido pareja, si se había enamorado de alguien. Ahí me contó que si, que era joven y le gustaba un chico con el cual había salido unos meses. Luego lo dejo porque se dio cuenta que era mala persona, pero que luego volvió a buscarlo para intentarlo una vez más, pero que se dio cuenta que ya estaba. Después tuvo otro novio durante dos años al cual dejo porque sentía que no estaba enamorada. Bromeandole le pregunte si era porque todavía le gustaba el anterior y riendo dijo que si. Seguimos hablando de su cumpleaños y de todos los regalos que recibió. Como así también las llamadas de sus sobrinos y su hermana. Se la notaba contenta. Otra cosa que me comentó fue que estaba con dolor de cíatico. Nuevamente me menciono si me había contado lo del enfermero. Al cual ella le adjudicaba ese dolor "aunque no creas hay personas que hacen maldad a la distancia". Con mucha cautela le pregunte si no creía que podría haberle pasado otra cosa, como por ejemplo un mal movimiento, o por la "humedad" que había, que suele "traer varios dolores". Me dijo que si. Acepto mi propuesta y considero que también podía ser la edad, ya que los años no venían solos. Y que había hablado con la kinesióloga porque quizás necesitaba más de 1 sesión por semana. Me comentó también acerca del tema de su oído. Habló con su psicóloga y esta iba a tratar de contactar a un medico que Graciela le dijo, que era amigo de su tío, medico también. Así que volvió a pedirme si en caso de tener que ir la podría acompañar dentro de nuestro horario, a lo que acepte. Después de un café, de la charla y un poco de lectura volvimos a la clínica. Nos despedimos con un beso, me agradeció por lo lindo que la había pasado y volvió a trasmitirme palabras de apoyo.
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valentinamotto
26 ago 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Nos volvimos a ver con Graciela como todas las semanas (excepto la anterior). La encontré "mas o menos" según sus dichos. Me comentó que seguía con la molestia en el oído. Al cabo de un rato me pregunta si yo podría acompañarla dentro del horario del acompañamiento, a su medico clínico de cabecera. Le dije que no había problemas, que ella sacara el turno e íbamos para que la revisaran. Eso pareció aliviarle bastante. Otra cosa que se repitió en ambos encuentros fue el hecho de lo de su compañera de habitación de la clínica. El martes me cuenta que la hija de esta compañera le había dicho que la iba a tener que sacar de la clínica ya que la obra social estaba supuestamente en quiebra y no quería pagar mas la atención allí. Así que charlamos bastante de como se sentía ella al respecto, ya que según me menciono estaba compartiendo la habitación con ella desde hacia años. Me empieza a contar que su compañera era muy callada, que no solían hablar. Algo que a ella le gustaría compartir, que era muy cerrada. Mismo se enteró de la noticia por parte de la hija y no de ella. Pero pese a ello decía que le gustaba que estuviera porque era un compañía, bromee al respecto de "está pero no", ella rio y asintió, pero aun así sentía cierta nostalgia. Ayer volvimos a retomar el tema y me conto que ahora sí fue compañera quien le conto que se iría. Le pregunte como se sentía con la noticia, como venia tomándola, y me dijo que estaba un poco triste. le pregunte que sentía al respecto, si se sentía incomoda durmiendo sola. Dijo que no, pero resalto nuevamente esta cuestión de que pese a que no hablaban mucho, era una compañía. Me conto que la obra social estaba viendo de ubicarla en una clínica mas económica, porque según expreso "la hija es muy mala", haciendo alusión que seria imposible que viviera con ella. Hablamos de la posibilidad de que le asignaran una nueva compañera, algo que le gustaría pero que no sabia si iba a pasar, ya que desde la clínica eso no le informaba. Con respecto al tema del oído, ayer me dijo que llamo al medico pero le informaron que se va de vacaciones y vuelve el 29/9. Por lo que "iba a ver", ya que se sentía un poco mejor desde el ultimo encuentro y quizás no iba a ser necesario que vaya. El encuentro finalizó después de haber ido a tomar un helado, decisión de ella ya que estaba lindo. Pero siempre con la pregunta "te parece bien?", incluyéndome para que diera mi opinión. Al hacerlo le recordé el próximo encuentro del martes. Pero me dijo (algo que esperaba), que quizás no lo hiciéramos porque era su cumpleaños. Habíamos estado hablando de eso y me comento previamente que una amiga iba a organizarle algo, pero no sabia cuando. Por eso me dijo eso y se quedo pensativa. Le dije que no se preocupara que ella avisara y a mi me iban a avisar también. Que si no la veía tuviera un muy feliz cumpleaños. Me agradeció por el encuentro. Nos despedimos hasta la próxima.-
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valentinamotto
19 ago 2022
In GRACIELA VIVIÉ
Nos vimos con Graciela después de haber suspendido una semana el acompañamiento. Lo primero que hicimos fue preguntarnos cómo estábamos. Graciela me contó que el test de COVID había dado negativo; que estuvo con resfrío y tos, pero que no había levantado fiebre ni había tenido dolor de cabeza. Que se sentía un poco mejor a lo que estaba. La note al principio medio desganada; estaba más bien callada. Cuando íbamos caminando al café, me dice "te conté del enfermero?", a lo que respondí que si, y le comente lo que me había contado de el (que había ido a cumplir un reemplazo). Como me sorprendió la pregunta, luego de comentarle eso, le pregunte si había pasado algo. Pero ella contesto que no. Solo eso. Cuando llegamos al café, traté de sacarle temas de conversación, le conté de mi fin de semana, vimos fotos de mi familia. Eso la empezó a animar un poco más- Empezamos a leer un nuevo libro. Había llevado el libro que estábamos leyendo (El arte de amar), pero en el ultimo encuentro habíamos quedado que yo iba a tratar de encontrar un otro ya que si bien le causaba gracia que no entendiéramos, consideraba que ya no podíamos seguir leyéndolo. Así que le presenté uno diferente. Ella me dijo que le gustaban las novelas románticas, ni los policiales ni los de suspenso. Por lo que el libro que le llevé se trataba según leímos en la contratapa, de un triángulo amoroso. Comenzamos a leerlo, siempre es ella quien dice cuando hacerlo pero me pregunta si quiero leer. A lo que contestó que sí, con la posibilidad de que cuando ella quiera leer, me puede avisar y así cambiar. Cuando ella dio la orden, dejé de leer y lo comentamos. Se mostró entusiasmada con la trama. Dijo que ya podía dejar de llevar el libro anterior y seguir con este. Otra cosa que me comentó fue que sentía que no escuchaba bien de un oído, le dije que si estaba resfriada podía ser eso, pero que debía consultar por las dudas si seguía así. Hoy cuando fui le pregunté como estaba y al respecto me dijo que había consultado al medico, que seguía todo igual, pero que el medico le dijo que no tenía nada y que hablara con la psicóloga. Así que iba a esperar a verla a ella para ver que le aconsejaba. También me dijo que sentía la cabeza "embotada", le pregunté a que se refería pero no supo explicarse; me dijo que podía ser porque ella veía tele con auriculares puestos y quizás eso hacia que sintiera la cabeza así. Pese a ello la noté más receptiva, con más ganas de charlar. Me contó que su prima (Inés) la había llamado. Se le dibujo una sonrisa en la cara. Estaba contenta porque no lo esperaba. Inés le contó acerca de sus hijos (sobrinos y uno de ellos ahijados), que estaban de vacaciones. Chalamos un poco de eso también. Después de disfrutar el café y ella comer una factura, la cual fue a elegir junto con la moza, comenzamos a leer. Pero antes de arrancar me confesó que no se acordaba nada (siendo que lo habíamos empezado el martes), pero la realidad era que yo me acordaba poco también. Lo bueno es que empezamos a leerlo desde el comienzo, y hasta incluso avanzamos más. Hasta que me dijo "si queres podes parar un poquito". Expresó también con énfasis que el libro realmente le gustaba, la estaba atrapando. Se acercaba la hora, pidió la cuenta y emprendimos luego la vuelta a la clínica. Como siempre me agradeció el encuentro, diciéndome que se sentía muy bien y que el libro le había encantado. Le recordé el próximo encuentro y que sin dudas iba a llevarlo para seguir. Nos saludamos con un beso y le recordé "nos vemos el martes, buen finde". Ella respondió también, "buen finde, pasalo lindo"
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valentinamotto
08 ago 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto La semana pasada la encontré a Graciela desde mi percepción un poco rara Al consultarle como estaba, pregunta que siempre nos hacemos mutuamente, ella me cuenta que había un tema que la tenía preocupada. Me comenta (y era la segunda vez) que no le gustaba lavar su ropa interior. Pero esta vez se la nota más preocupada, la primera vez fue un comentario al pasar ya que después cambió de tema. No fue así esta vez. Era un tema que aparentemente le preocupaba mucho. Pero me dijo que su psicóloga le sugirió que podía mandarla a lavar. Que podría darle una enjuagada rápida y luego enviarla así. Cuando le pregunté si le parecía una buena idea, como se sentía ella con esa sugerencia me dijo que estaba bien, pero qué pensaba yo. A lo que mi contestación fue que me parecía una buena idea, que si a ella le daba vergüenza enviarla, debía pensar que quien la recibe no sabe de quien es, ya que tampoco la llevaría ella, sino la persona de la clínica que se encarga de ello. Cambien le comenté desde mi experiencia que una vez me pasó de no querer lavarla y la mandé tal cual estaba. Como retándole importancia de la prenda que se envía, dándole a entender que es eso, una prenda más. En ese momento me pregunta si yo la lavaba un poquito antes de mandarla, a lo que le comenté que no, que no lo había hecho Ahí se relajó y me dijo que tenia razón, que la iba a mandar así como estaba, sin lavarla previamente. Me agradeció por haberla ayudado ya que era un tema que la tenía mal. Ahí se relajó y me dijo que tenia razón, que la iba a mandar así como estaba, sin lavarla previamente. Me agradeció por haberla ayudado ya que era un tema que la tenía mal. Hizo que se sintiera mal, haciendo alusión a lo que él le hace. Me comento que hablo con Marta (la encargada de la clínica creo), le comento la situación pero que ella no le creyó. Le dijo que habían revisado todo y que el enfermero estaba "limpio", que no tenia ninguna causa. eso la molestó un poco a Graciela ya que dice que esas cosas no figuran pero que no quita que no sea así. que siente que Marta le mintió al decir que había revisado todo. Igualmente relevamos que por suerte solo había sido un día que había estado en enfermero, y eso la calmó. En ambos encuentros me agradeció porque la había hecho sentir mejor. Nos saludamos con un beso y nos recordamos el encuentro próximo.
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valentinamotto
03 ago 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto La semana que pasó fue una semana en la cual charlamos mucho (nuevamente) acerca de La Rural. Nuevamente expresaba con cierta nostalgia el hecho de extrañar el lugar, el cual iba cuando era chica. Pero también reflexiona del hecho de que no podría ir porque al caminar se cansa bastante. También me comentó que no se sentía muy bien de ánimo, que estaba cansada de vivir en la clínica. Pero terminamos reflexionando (varias veces llegamos a lo mismo), que como ella está grande es la mejor opción ya que sino tendría que depender de alguien. Igualmente hablar del tema le hizo bien, eso fue lo que me expresó al finalizar el encuentro. Que se sentía mejor por haberme visto y hablado de eso. Así mismo estuvimos leyendo en ambos encuentros. Nos íbamos turnando. Ella siempre me pregunta "queres que leamos?", a lo cual le consulto si quiere que arranque ella o yo. Pero siempre lo hago. Hasta llegado determinado momento donde pide leer. Fueron momentos de pura risa, ya que a pesar del esfuerzo de ambas por comprender o construir en conjunto lo que vamos entendiendo, a veces no sucede (como venía pasando), por lo que no nos queda otra que reírnos (mucho). Graciela dice "el libro nos va a sacar canas verdes". En fin, termina siendo muy divertido y se ve cuando sonríe. El jueves le comenté que tenía que irme a las 18 sí o sí, como es el horario pactado en realidad, aunque siempre nos demoramos más. Esta vez tenía que viajar, a lo que ella aceptó sin ningún problema; por ello es que decidió (igualmente me consultó), si me parecía bien ir al café de la esquina, así estábamos más cerca para volver. Me gusta rescatar esto, que si bien suelo pasarlo por alto, Graciela es una persona que suele consultarme y tenerme en cuenta. Desde el lugar donde tomar café, el donde sentarnos y hasta el qué quiero tomar. Como así también, en uno de los encuentros se compró un lemon pie, el cual quería hace mucho pero no lo compraba para no gastar tanto. Aún así se dio el gusto y me ofreció para que lo probara y le dijera que me parecía. Nos despedimos como siempre con un beso. El cual acompaña con un "gracias" y que "se sentía mejor"
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valentinamotto
22 jul 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Graciela tiene muy buena memoria y siempre me pregunta por las cosas que quedamos que le contaría en el próximo encuentro. Es así que el martes, primer encuentro de semana, lo primero que me preguntó es como me había ido? (haciendo referencia a la defensa de la tesis). Cuando le conté la noticia no dejó de felicitarme. Así fue que volvió al tema durante el encuentro una y otra vez. Se la notaba realmente feliz por mi noticia. Durante los encuentros hablamos también mucho de La Rural. Se acordaba que ahora en las vacaciones empezaba el evento. Y justamente ayer (jueves) me comentó que había estado leyendo en el diario acerca del tema. Charlamos mucho al respecto porque ella me contó que solía ir siempre cuando era chica con su mamá. Su familia, solía presentar vacas en el evento, llevándose muchas veces el primer premio. Esto lo recordaba y se notaba en ella un gran orgullo de ello. No dejó de recordar tampoco los momentos de su infancia donde iba a Carmen de Areco (donde tenían su campo). Le encantaba andar a caballo. Había un peón, al cual recuerda con cariño, que la llevaba siempre. La naturaleza le encanta. Lo recordaba con cierta añoranza. Hablamos bastante y el tiempo "pasa volando" como dice ella. El martes no leímos justamente por eso, pero ayer sí. Al comenzar me dijo "vamos a ver qué entendemos hoy". A veces la lectura del libro con el que estamos se torna compleja. Tratamos entre las dos de poder descifrar lo que el autor quiere decir; aunque no siempre sucede y terminamos riéndonos de ello. Por eso, antes de empezar dijo esa frase y ya nos reímos. Tenía razón; nos costó entender ayer también algunas cosas pese a que las releyó. Luego se dio por vencida, además de que ya era la hora y riendo dijo "ya es mucho por hoy". Volvimos a la clínica un poco más tarde de lo habitual. Me agradeció como siempre por el encuentro y me volvió a felicitar con un "licenciada". Nos despedimos hasta la próxima con un beso.
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valentinamotto
15 jul 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Esta semana estuvimos hablando mucho de qué iba a hacer cuando me recibiera. Graciela estaba al tanto de que debían mandarme la fecha para defender la tesis. Cuando le conté la noticia se puso muy contenta y charlamos de lo que quería hacer. Al final de todo, me preguntó si yo iba a seguir haciendo el acompañamiento. Se la notó de repente preocupada. Pero le dije que sí, que seguía en mis planes y eso la relajó más. Hablamos también del enfermero. Me volvió a contar que había uno que la molestaba. Como ella se quejó, lo movieron de piso. Y que aunque pareciera irreal, el enfermero para vengarse le estaba haciendo cosas "a lo lejos con la mente". Esto me lo contó producto de que charlábamos acerca de su falta de estabilidad al caminar a veces. Me dijo que era culpa del enfermero. Aunque luego de unos segundos en silencio agregó "también puede ser la edad". Así mismo me comentó que ayer a la mañana había ido una psicóloga de un juzgado para hacerle firmar unos papeles. Eso la tenía preocupada, pero había podido hablar con la hermana que es la que siempre manejó su internación y demás y le dijo que no firmara nada. Eso la tranquilizó. También salió la charla de bares icónicos de capital. Ella me mencionó uno que queda en Recoleta. Donde se solía ir de noche "de levante". Le pregunté si ella había ido y entre risas me dijo que no. Pero en ambos encuentros salió el tema de estar en pareja. Me contó que una de sus amigas se había casado recientemente con un hombre que la llevaba de viaje. Pero más allá de eso me dijo que la trataba muy bien y eso la alegraba. Ahí empezamos a bromear si tenía un amigo para ella y dijo que tenía que preguntarle. Me dijo "tenemos que salir a buscar novio juntas". Fue una tarde divertida, la vi reír y bromear acerca de eso un montón. Me agradeció cada encuentro de la semana. Me dijo que la había pasado muy bien. Me deseó suerte. Nos despedimos con un beso hasta el próximo encuentro.
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valentinamotto
12 jul 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto La semana que transcurrió fue una semana tranquila. Destinamos más tiempo de lectura del que veníamos haciendo. Ella demostró mayor interés por dedicarse a ello. Leíamos en conjunto. Un poco cada una. Arrancaba ella y después me preguntaba si quería seguir. Había párrafos un poco confusos, por lo que me pedía que lo leyera de nuevo o me preguntaba qué había entendido yo. A lo cual a veces podía contestarle pero le preguntaba qué había entendido ella, o la idea era poder incorporarla a la reflexión y construir la respuesta juntas. A veces el texto nos vencía y ninguna entendía del todo, pero reíamos y seguíamos igual. El martes fue un día particular, para mí, ya que estaba con mucho dolor de muelas. Cuando le comenté, ya que me preguntó como estaba, me dijo que si yo necesitaba irme o quería cortar antes el encuentro que le avisara. Que valoraba que hubiera ido igual. Por suerte no fue un problema y pudimos hacerlo como siempre. Me contó entusiasmada que había podido reunirse con su grupo de amigas. Eran 8. Sólo 1 no había podido ir. Se sentía realmente feliz por lo que expresó. Hacía mucho tiempo, desde antes de la pandemia que no las veía. Así mismo, dentro del grupo de amigas se encontraba su prima. La madre de sus sobrinos (uno de ellos su ahijado). Ella le contó que pasaron un fin de semana en Areco (de donde soy) y me contó entusiasmada "las vueltas de la vida", algo que a veces nos referimos por el hecho de que ella iba a Carmen de Areco cuando era chica, que queda cerca de Areco; y ahora su prima y sus hijos fueron para allá. También mencionó que estaba triste de estar en la clínica. Le aburría sentir que no podía hacer nada. Le pregunté que solía hacer, y la respuesta es la de siempre (leer, mirar tele, rezar). Le pregunté si se animaría a salir a la calle, aunque sea hasta la vereda a tomar aire. Me comentó que por su inestabilidad tiene miedo pero que podría intentarlo. También indagué acerca del acompañamiento, si quería aprovechar el momento para hacer algo diferente. Ya que planteó la cuestión del aburrimiento en la clínica, quería que aprovechara el espacio para sentirse bien. Sin embargo, dijo que le encanta salir conmigo a tomar un café y leer. Que se sentía bien así. Los encuentros finalizaron en el horario pactado (a las 18 hs). A veces solemos demorarnos más pero esta semana no fue el caso. Nos despedimos con un beso y nos recordamos el próximo encuentro.
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valentinamotto
01 jul 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Esta semana fue una semana particular pero para bien. Graciela me contó que el enfermero la seguía molestando pese a que estaba en otro piso. Que seguramente se estaba vengando decía ella. Le pregunte como la molestaba y me dijo que "le hacia cosas a la distancia". Seguimos charlando, le pregunte nuevamente si había pensado en la posibilidad de hablar con el director de la clínica para que pueda hacer algo, tal como ella me había planteado que quería hacer. Pero esta vez me sorprendió y me dijo que no. Que ella ya esta grande, que hay cosas que se olvida, y que esto arranco hace mucho tiempo. Que tiene miedo de que empiecen a hacer preguntas y que ella al no poder contestarlas la traten de mentirosa. Considera que hay que tener pruebas para "acusar" a alguien y que ella no quiere exponerse a decir algo y sumado a ello que la traten de mal modo (de mentirosa). Por lo cual decidió que la mejor solución seria que ella no dijera nada y que pensara menos en el enfermero. De esa manera me explico que le da menos lugar para que se meta en su cabeza y le haga cosas. Me sorprendió su respuesta, ya que es una respuesta "original" si se quiere, pudo manejar ese malestar que le provoca la situación. Le pregunte si lo había charlado con la psicóloga, y me dijo que no, que era algo que había pensado. Me pregunto que pensaba yo al respecto, a lo que le respondí que si ella consideraba esa respuesta me parece bien, que hay que intentar soluciones. Es prueba y error. Y que si esa no sirve podría pensar otra nueva. Pero que estaba bueno poder encontrarle la vuelta para que se sienta mejor. La vi mas tranquila. Mismo cuando se despidió me dijo que se sentía mejor. Ayer (jueves) le conté que había aprobado la última materia. Se puso super contenta. Cuando le conté que fue con un 10, se quedó más que contenta. Me dijo que no podía creerlo. Que no suelen poner esa nota, que era una genia y una muy buena persona. Que había que festejar. Así que le dije que si, con un café rico como siempre. Sin embargo, cuando llegamos al café, me sorprendió y me dijo que semejante nota había que festejarla. Que me pida una factura (ya que no suelo hacerlo), a lo que acepte. Cuando llego el café y las facturas, estaba hablándole y me dice "tenemos que brindar. Perdón que te corte pero hay que brindar". Y brindamos con el café. Hablamos de su hermana, de sus sobrinos, de actividades de la clínica pero siempre volvía al tema de mi nota y no paraba de celebrarla. Fue un encuentro donde la note muy feliz. La acompañé a la clínica, nos despedimos con un "buen finde y nos vemos el martes".
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valentinamotto
28 jun 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto El martes fui a buscar a Graciela. Me dijo que no estaba muy bien, que se sentía triste porque no andaba el Internet de la clínica por lo cual no podía llamar a la hermana. Eso la inquietaba bastante. Me contó también que había ido al café de la esquina, donde solemos ir juntas, pero con la psicóloga, porque necesitaba salir. Pero expresó vergüenza al recordar que había estado llorando en ese café. Por toda esta situación de "aislamiento" que siente vivir. Hablamos de su situación en la clínica, ya que cruzo a una mujer muy amorosa. Le pregunte quien era y me dijo, que era una ex compañera de la clínica pero que ya tenia el alta. Seguimos charlando, ahonde mas en el tema y me dijo que ella no quería entrar a la clínica; que fue una decisión de la hermana y una amiga. Que ella no quiere estar ahí, se la noto triste. Pero también menciono que sabe que no podría estar sola porque necesitaría una persona permanentemente, y si la persona faltara ella no podría estar sola. Entonces concluye que en la clínica a pesar de todo esta mejor. A pesar de todo, ya que otro conflicto actual es que su compañera de cuarto tiene problemas para dormir y se despierta a la madrugada haciendo ruido, lo que desvela a Graciela. Ella igualmente se lo dijo a la compañera, según la cual lo tomo mal, "no me importa" dijo Graciela. Particularmente el jueves surgió nuevamente la conversación acerca del enfermero (delirio). Hacía mucho que no hablábamos al respecto. La última vez había sido cuando le dije si ella acudía a su compañera de cuarto cuando el enfermero la molestaba, algo que no tomó bien. Pero que luego pidió disculpas. Esta vez comenzó relatando que el enfermo la seguía molestando, que a raíz de que ella habló, al enfermero lo habían cambiado de piso. Que seguramente eso motivó su enojo y es por ello que le hace las maldades. Se las hace "desde lejos" tal como expresó Graciela. LE pregunté si había vuelto a hablar del tema con el director, tal como lo venía planteando, y me dijo que no. Que como este tema empezó hace mucho, hay cosas que no recuerda y teme que al no recordarlas, no le crean. Siente que quedaría más expuesta así. Por lo que decidió que no iba a decir nada más. Que iba a "pensar menos en el enfermero" así la molestaba menos. Le pregunté si lo había hablado con la psicóloga, ya que me sorprendió (para bien) esa solución, ya que se la notó más tranquila; pero me dijo que no. Que fue algo que se le ocurrió sola. Pero que de ese modo ella se iba a sentir mejor. Terminamos el encuentro y me dijo que se sentía mejor. Que le había hecho bien salir y que el internet ya funcionaba, así que iba poder llamar a la hermana y eso la calmaba. Nos despedimos como siempre, con un beso y un "buen finde".
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valentinamotto
21 jun 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Esta semana fue una semana igualmente buena. La note feliz a Graciela. Últimamente el encuentro con sus sobrinos y las llamadas telefónicas con su hermana la ponen de buen humor. Suele comentarme cosas acerca de la vida de todos ellos. También me mencionó nuevamente que está esperando a hablar de nuevo con la amiga para que coordinen el encuentro. A lo que le digo que me había contado, si había novedades pero me dijo que está cuidando a uno sus nietos porque los padres se fueron de viaje, pero que cuando volvieran, la idea era verse. Así mismo, una novedad fue lo ocurrido el jueves. Solemos ir al misma café siempre. A veces alternamos (tal como esta semana), yendo al de la esquina de la institución y al otro que queda a una cuadra- Para mi sorpresa, el jueves, al llegar al café de la esquina, le pregunté si íbamos a ese o a cual. Ella me dice que a ese (el de la esquina), pero que quería caminar un poco más. Para mi sorpresa, ya que como menciono, no solemos alejarnos más. Caminamos una cuadra más de lo habitual. Charlamos acerca de las casas que veíamos con estilo antiguo. Ella siempre hace alusión al barrio, con tono orgullosa "Yo no te traigo por cualquier lado". A lo que nos reímos y le digo que es un privilegio que me muestre el barrio. Luego de llegar a la esquina, frenó y decidió que emprendamos el regreso al café de la esquina. La charla se fue dando y le pregunté por qué siempre solemos ir al mismo lugar y me dijo que porque ella se cansa mucho. Que no le dan las piernas para caminar mucho más lejos y que tardaríamos mucho. Por eso prefería quedarse cerca y disfrutar así más el tiempo. También, tal como se sugirió en la supervisión (proponerle algo nuevo), se me ocurrió preguntarle si quisiera ir a una iglesia. Esto fue a raíz de que ella dijo que iba a dedicarme una oración en el rosario del día. Asique vi la oportunidad para indagar otras posibilidades. Dijo que le gustaría, que hay una cerca de la clínica a donde podríamos ir. Pero no dijo nada mas al respecto. Hablamos de su familia también. Me comentó como era su padre. Una persona muy correcta y estricta. También me preguntó como era el mío. Todo ello a raíz del libro que estamos leyendo (El arte de amar), donde hacía mención de la figura de madre y padre. Finalizamos el encuentro cerca de las 18 hs. como siempre. La acompaño a la clínica. Me deseó buen finde y nos recordamos el próximo encuentro.
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valentinamotto
10 jun 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto Esta semana fue una buena semana. Hubo muchas novedades en referencia a su circulo íntimo. Me contó nuevamente que había podido hablar con su hermana, que ella había tomado la decisión de llamarla. Pero que a diferencia de la ultima vez, donde decidió no decirle que no le gustaba cuando ella le gritaba, decidió comentárselo. No me contó mucho más al respecto, solo que se sentía feliz por habérselo dicho. Así mismo, me comento que se había contactado con una amiga de la secundaria (si mal no recuerdo). La misma le dijo que se iba a poner en contacto con sus otras amigas así organizaban una salida. Seguramente seria ir a tomar el te. Charlámos mucho. Cada vez la confianza se afianza mas y me cuenta cosas de su vida. Muchas veces me relata experiencias de cuando trabajaba como asistente social en el área de adopción. Me cuenta de sus viajes, su infancia. También de que era profesora de ingles pero nunca ejerció. Empieza a contar tanto que la ultima vez me dijo "Ya sabes tanto de mi vida que no voy a poder mentirte" y se rio. Por último, cabe resaltar que el martes se despidió y me dijo que me quería mucho Ayer jueves, el encuentro duró solamente una hora. Al verla, noté que había llevado consigo los anteojos, pero no así el libro que estábamos leyendo. A lo cual le indique si se lo había olvidado. Ella muy feliz responde que no. Que esta vez solo podía salir una hora ya que el viernes (hoy) iba a desayunar con sus sobrinos. Entonces quería volver temprano para poder lavarse el pelo. Que lamentaba cortar antes el encuentro porque le encanta salir conmigo y no quería que yo lo tomara a mal. Le dije que después cuando nos sentaremos, ya que siento que hablar y caminar le produce mayor cansancio, podía contarme si quería pero que estaba realmente feliz por la noticia. "Ya se que te alegras en serio" me dijo. Cuando llegamos al café me relato que la había llamado su ahijado, que no suele hacerlo, y que le había dicho de que junto con el hermano, iban a ir a buscarla para que desayunaran justos. Estaba realmente contenta, ya que manifestó en el encuentro anterior la melancolía que sentía por sentir que su sobrino/ahijado no le prestaba atención. Charlamos y resaltamos la iniciativa de que haya sido él que la llamó y no el hermano. Mientras me preguntaba de la facultad, la noté como inquieta, en su expresión, y me dijo que estaban tardando mucho con el café. Ya previamente había buscado a la moza ya que no venía a atendernos y eso también la inquieta. Al ver que quizás no íbamos a poder disfrutar tomarlo tranquila, me dijo que mejor canceláramos el café y nos fuéramos. Pero justo cuando iba a hacerlo, lo trajeron. Ella ya tenia la plata lista para pagar "Así no se demora en traer el vuelto". También le pidió el ticket y me confesó que los anteojos los había llevado para ver si le cobraban bien. Tal como mencioné, en los encuentros anteriores, la cuestión del dinero es algo que prevalece. Me despide con puñito y nos recordamos el próximo encuentro.
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valentinamotto
06 jun 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Mott Esta semana la noté igual de bien que la semana anterior. Lo primero que me dijo fue que había podido comunicarse con la hermana. Me contó que fue ella quien decidió tomar la iniciativa de llamarla. Que estuvieron charlando mucho, y que la hermana le dijo que se había enojado porque Graciela le dijo "sos muy nerviosa". Hecho por el cual a Graciela le causo mucha gracia porque considera que no le dijo nada que no fuera cierto. Pero que sin embargo me comentó que no se lo iba a decir más por mas que sintiera que era verdad, ya que no quería hacerla sentir mal a la hermana. Asimismo, me dijo que no le comento a la hermana que no le gusta cuando ella le grita, porque era volver a pelearse. Y quería mantener una buena relación. pero me dijo "hable con mi psicóloga. Los vínculos son difíciles". Fue una apertura para hablar de esta cuestión, de que todos somos diferentes, y que muchas veces esas diferencias hace que los vínculos se compliquen mas pero que todo es un aprendizaje, conclusión que fuimos armando entre las dos. Ella seguía repitiendo luego "son difíciles". También me contó que tiene dos sobrinos, hijos de su prima. Uno de ellos es el ahijado. Pero se sintió apenada al contarme que nunca suele llamarla. Que cuando ella lo hace, él no la atiende, y que la atiende de vez en cuando. Siente pena al contarme que ella los cuidaba siempre cuando eran chicos. Los llevaba a la plaza y compartían mucho tiempo juntos. Ella lo disfrutaba. Por eso es que manifiesta no entender que sucedió que se alejo así. En referencia al hermano de su ahijado, dice que siempre la llama y que le dijo que ella podía llamarlo cuando quería. Eso la hizo sentir bien pero me dijo que no quería molestarlo. A lo que le dije que si le decía así era porque no molestaba. Que podía llamarlo cuando lo sentía. Me sonrió. Continuamos con la la lectura del libro. El jueves llevó sus anteojos, ya que solía olvidarselos, y leyó un poco ella. Después cambiamos. Leemos, frenamos, me pide explicaciones, debatimos, y seguimos. Hasta que se hace la hora de emprender la vuelta. El jueves me agradeció como siempre, pero esta vez expreso "te quiero mucho, gracias por todo". Me fui mas que feliz.
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valentinamotto
29 may 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto En los encuentros de esta semana la encontré a Graciela mejor. Fuimos al café que queda a una cuadra, en ambos encuentros. Nuevamente retomó el tema de la hermana, sigue preocupada por el hecho de no saber que le pasa. Pero se la mostró menos afligida que las otras veces. Dice que esta a la espera de que su médico, con quien suele contactarse ella, la llame para tener novedades. Pero fue lo único que mencionó. Así mismo, dejó de mencionar los episodios con el enfermero. La encontré igualmente animada, con ganas de charlar y compartir. Menciona el hecho de que poder salir conmigo la hace sentir muy bien, porque tiene una prima, quien tiene hijos. Me comentó que ellos solían ir a visitarla pero que ya no lo hacen "porque no tienen tiempo". Entonces que salir conmigo le hace bien. Así mismo me mencionó que fue una amiga a visitarla y que habían salido a tomar el té. Una amiga de su juventud. También se charló mucho respecto a su infancia. Descubrimos la conexión de que ella solía veranear en Carmen de Areco, lugar muy cerca de donde soy oriunda, entonces es un punto de encuentro para compartir por la cercanía entre ambos pueblos. Hablamos además de las comidas que le gustaban. Me comenta que le gusta mucho el huevo frito con papas. Pero también las pastas, específicamente los ravioles. Pero me cuenta que desde que esta en la clínica no le habían dado nunca "seguramente porque es caro". Que le gustaría que vayamos a comer juntas un día "podes venir mas temprano y vamos. Hay un lugar acá cerca, a seis cuadras. Iríamos en taxi porque me canso". Le dije que mis días libres eran los lunes, que quizás podíamos adelantar el encuentro un día y aprovechar para almorzar. Que yo iba a consultarlo pero que si ella quería lo hacíamos sin problemas. Se mostró muy emocionada. Como solemos mencionar "la hora se pasa volando", ella siempre resalta que es así porque la pasa realmente bien. Hecho por lo cual el día martes se nos hizo más tarde y retornamos a la clínica a las 18.20 hs. Ella estaba feliz. El jueves le comenté que había consultado y que podíamos ir a comer ravioles cuando ella quisiera. Me pregunto si fuéramos a ir si yo iba a pedir también ravioles. Se mostró quizás medio emocionada que cuando me planteó la posibilidad. Pero un detalle característico, es que en los últimos encuentros, toma mucho recaudo con el dinero. Suele hacer que pida la carta, para controlar los precios y corroborar luego que lo que cobran esté bien. Por lo que infiero que la baja de emoción se podría deber al tema del dinero y este accionar que tiene. Igualmente queda abierta la posibilidad. Ella sabe que no tiene mas que avisarme, así yo aviso y nada mas. Me agradeció. El encuentro finalizó antes. Estábamos en el café y hacía mucho frió. Me comenta que su hermana le dice que no es recomendable estar adentro cuando hay mucha gente por el tema del COVID. Por lo que me planteo la posibilidad de ir a la clínica, donde hay un hall y poder estar compartiendo un rato más. Sin embargo, al llegar nos comunicaron que con el aumento de casos, por un tiempo estaban prohibidas las visitas. Hecho por el cual se mostró bastante afligida y se disculpó. Le dije que no se preocupara, que no pasaba nada, que iba a esperar el próximo encuentro para que podamos compartir la lectura del libro como había quedado pendiente. Agradeció mi compañía, yo la de ella. Nos despedimos con un beso y un "cuídate y abrígate"
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valentinamotto
24 may 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto La semana que pasó fue una semana particular en el encuentro con Graciela. Noté un cambio en cuanto a su estado de ánimo. El martes salimos en el horario habitual y concurrimos al café que está a una cuadra de la Institución (tal como ella la llama). Al llegar, nos encontramos con que no había lugar, hecho por el cual decide que retornemos al café de la esquina de la institución. Estuvimos charlando. Ella me comentó que seguía triste ya que no tenía noticias de su hermana; con la cual había tenido una discusión hace unos días. Pero mantenía la ilusión de que el director de la clínica hablara con ella para ver que le pasaba. La duda de Graciela y lo que quería saber era justamente eso. También me comentó que el enfermero la hacía marear ahora. Que se producía en el momento que ella caminaba. Le pregunté si lo hacía también cuando ella estaba con alguien y me comenta que sí. Frente a su compañera de cuarto. Cuando quise "ofrecerle" una posibilidad de apelar a la compañera para ver si juntas podían hacer algo, se mostró molesta al respecto y de un modo un poco alterado dijo que la compañera no tenía por qué meterse. Le dije que tenía razón. La conversación luego se desvió a otro tema. Sin embargo, al rato retoma y me pide disculpas por haber reaccionado de ese modo. Empezamos a reflexionar sobre lo que le produce la situación y me dijo que mucho enojo, por eso también reacciono así. Pese a ello, le dije que no había problema de que se expresara que ese era su espacio. y a modo de chiste, que lo importante era que no me echara. A lo que ella se ríe y dice que no lo haría, que conmigo se siente bien. El día jueves, la noté mucho mejor. Tanto a nivel emocional como físico. No sentí esa sensación de que se sostenía fuerte como otros encuentros. Así mismo, cabe mencionar, que al salir de la institución nos cruzamos con una mujer que trabaja allí. Graciela la frena y le pide disculpas ya que sentía que la había tratado mal pero que no quería dejar pasar la oportunidad de disculparse. Luego le pregunta por su hija y comenzamos nuestra caminata. Charlamos de muchas cosas ese día. Me contó acerca de sus vacaciones familiares cuando era niña, de un libro espiritual que estaba leyendo. Hablamos de la hermana, pero se mostraba más calma en referencia a los demás días. También mencionó lo que había pasado cuando salimos de la institución. La persona con la que se cruzó era la "mucama", según expresó. Ella se había molestado con esta persona porque la controlaba mucho cuando comía. Expresó "no me gusta que me miren cuando como. Se que igual son órdenes de arriba". Prosiguió el relato comentando que igualmente se sentía bien de haber tenido la oportunidad de haberle pedido disculpas, que eso la hizo sentir muy bien. El tiempo trascurrió muy rápido. Algo que ella y yo coincidimos siempre. Cuando quisimos acordar eran cerca de las 18 hs. Luego de haber terminado de leer, decidimos emprender la vuelta. En el camino menciona que había sido uno de sus mejores encuentros conmigo, que se sentía feliz. Volvimos a la institución, la acompañe como es de costumbre ahora hasta su habitación. Me recomendó que me abrigara (porque el martes hizo frío). Nos despedimos con puñito y un "cuídate" mutuo.
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valentinamotto
16 may 2022
In GRACIELA VIVIÉ
· Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto El acompañamiento siguió el mismo curso de la primera semana. Graciela se muestra amable y expectante frente al mismo. En ambos encuentros seguimos trabajando en afianzar el vínculo. Se dieron charlas interesantes acerca de su vida y la mía, ya que suele hacerme preguntas diciendo "ahora contame de vos". Cabe mencionar que hubo una situación la cual manifestó sentirse muy afectada. Me cuenta que se había peleado con su hermana. Que no la trataba muy bien y que solía gritarle. Que eso la hacía sentir mal. Así mismo, Graciela manifiesta que sabía que su hermana nunca la había querido en realidad. A lo que le pregunté si ella la quería. Graciela manifiesta que sí pese a que ello la hacía sentir mal. Mencionó dicho hecho en ambos encuentros. También se refirió a la situación (delirio) en referencia al enfermero. Decía que este la seguía molestando y que si ella hablaba él la amenazaba con que iba a lastimarla. Sin embargo, manifestó que gracias a nuestros encuentros ella se sentía un poco mejor y eso la ayudaba a salir del aislamiento. También hizo énfasis en que había tenido muchas acompañantes, que no era una persona fácil pero que conmigo se sentía bien. Hecho por el cual luego manifestó sentirse preocupada frente a la posibilidad de que el enfermero viniera a hablarme para hacerle daño los dos juntos. Se mostró realmente afligida ante esta posibilidad por lo que quedamos que nosotras teníamos un pacto. Ese pacto entre nosotras impedía que el enfermero intentara hacerle daño utilizándome a mi como medio. Eso la tranquilizó bastante y nuevamente dejo en claro que sabia que yo era buena persona y eso no iba a suceder. Luego de que ella volviera a sentirse cómoda y tranquila seguimos conversando hasta que mencionó su deseo de retomar la lectura. la dinámica es la misma y ella parece disfrutar. Yo leo, ella me frena y debatimos o reflexionamos acerca de lo que acabamos de leer. también suele pedirme explicación de algún párrafo y tratamos de construir en conjunto la respuesta (el libro que eligió es "El arte de amar"). El tiempo pasa volando. Ambas coincidimos cuando miramos el reloj y vemos que el encuentro está llegando a su fin. La acompaño nuevamente a la institución donde me permite entrar con ella. Mencionamos nuevamente el próximo encuentro y resalta el hecho de haberlo disfrutado. A lo que le contesto que yo también. Nos despedimos con puñito y un "nos vemos la próxima"
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valentinamotto
10 may 2022
In GRACIELA VIVIÉ
Semana 1 · Paciente: Graciela Vivie · Acompañante terapéutica: Valentina Motto El día 3 de mayo fue nuestro primer encuentro con Graciela. Apareció en la recepción cuando le informaron que la estaba esperando. Se mostro amable, pero con cautela. Sin embargo, luego de presentarme ya me había ordenado que la ayude ofreciéndole mi brazo mientras caminaba. Concurrimos al café de la esquina. Eligió la mesa que ella quería, acomodé la silla mientras ella observaba con atención; parecía que buscaba una precisión determinada en la forma de posicionar la silla. El encuentro duró hasta las 17.30 aproximadamente. A medida que transcurría, se le notaba más relajada. Estuvimos conversando, respondía a mis preguntas de manera amable y dispuesta. A raíz de ello me contó que hacía 9 años aprox. Que estaba en la clínica. Me comentó que realizan diferentes talleres a los que concurría por decisión propia. Así mismo menciono en referencia a su vida, previo al ingreso a la clínica. A partir del disparador de comentarle donde vivía yo, ya que comenzó a hacerme preguntas diciendo “Ahora contame de vos”, me dijo que vivía cerca de donde yo estoy. Me contó también que estudió para ser trabajadora social en la UBA, donde trabajó y el motivo de abandono que fue cuando el padre enfermó. Me relató acerca de su hermana, quien vivía en España. No tenía contacto con ella hasta el último tiempo que pudo retomar la relación. También mencionó que tenia una prima y los hijos de la prima. Me pregunto por mi familia, al contarle resaltó la “importancia que tiene la familia” y resaltó el hecho de que “no termine soltera como ella”. La expresión de su cara mostró algo de nostalgia. En un momento le mencioné que la idea era que ella pueda sentir que ese era su espacio e íbamos a hacer lo que ella deseaba. Eso le agrado y así lo expresó diciendo que se sentía a gusto conmigo y que era muy “amorosa”. Mencionó que le gustaría ir al Museo de Bellas Artes. Comenzamos a averiguar horarios, pero luego mencionó que los taxis no pasaban con frecuencia. La manera de decirlo me generó la sensación de que quizás es el miedo de apartarse de su hogar (clínica), ya que en el encuentro posterior me contaba que ella no salía sola, y que se sentía triste pero que salir conmigo la hacía sentir mejor. Por lo que asumo que es su única salida y eso explicaría dicho temor. También aludió al hecho de que se camina mucho dentro del Museo y ella no puede. Por lo tanto, es consciente de sus capacidades. Por otro lado, mencionó el hecho de que había un enfermero que la molestaba. En palabras de ella “quiere abusar sexualmente de mí, pero yo tengo mis valores”. Hizo especial énfasis a esta cuestión de los valores y que no iba a permitir algo así. Dijo que había hablado con el director del hospital para tener una reunión con él, dicho enfermero y ella porque “las cosas se solucionan hablando”, pero que la charla aún no se había dado. El primer encuentro finaliza diciendo que traería el libro que acordamos leer juntas y que me esperaba el martes a las 16 hs. En referencia al segundo encuentro, llegué en el horario pactado. Ella ya estaba esperándome en la recepción. Hecho por el cual asumo que algo de la transferencia se estaba estableciendo. Concurrimos nuevamente al café. En el camino le pregunté cómo se encontraba a lo que responde que no muy bien porque el enfermero la seguía molestando. En ese momento llegamos al café, se demoró nuevamente eligiendo el lugar correcto. Por lo que la conversación quedó ahí. Comenzamos sin embargo a charlar, y en un momento de manera imprevista se quedó pensativa y expresó nuevamente que el enfermero la molestaba. Me dijo que la llevaron a una sala donde hay imágenes (cámaras de seguridad) de toda la clínica. Pero que allí no iban a ver nada porque lo que le hacía el enfermero era “por dentro”, no se podía ver en las cámaras. Pero él la molestaba y le decía que si ella hablaba la iba a lastimar. También me dijo que habló con su médico (psiquiatra) pero que sentía que no le daba importancia. Que lo hablaría con su psicóloga porque sentía que ella si la escuchaba. La conversación quedó ahí y seguimos charlando. Leímos el libro que había llevado. Y me iba indicando los tiempos de lectura; diciendo que arranque, que frene, que tome agua y continúe hasta que finalmente me dijo “listo ya está”. Hecho que atribuyó como importante ya que como mencione es su espacio y note una apropiación del mismo marcando el ritmo ella misma. El encuentro finaliza a las 17.50 hs. Volvemos a la clínica, intento despedirme en la recepción, hecho siguiente me mira y en tono autoritario, pero a la vez amable me dice “¿que, no me vas a acompañar?”. Respuesta que me sorprendió bastante, ya que no sabía si estaba permitido. Pero ella no lo notó, abrió la puerta y se dio vueltas buscando mi brazo para ayudarse. Llegamos finalmente a una puerta y me dice “bueno hasta acá”. Nuevamente poniendo estas pautas que se observaron a lo largo del encuentro. Finalmente, se despide y me recuerda el próximo encuentro.
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valentinamotto

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